
Los niños en el centro de la Tormenta en Latinoamerica. Galeano en su obra "Las venas abiertas de Latinoamérica" comienza con una introducción que se titula de esta manera, los niños al centro de la tormenta, qué tormenta se podrá preguntar Ud. pues la tormenta de la pobreza y la miseria que se da en nuestro continente, o subcontinente quizás, después de todo, como diría una canción: "Latinoamérica es un PUEBLO al sur de Estados Unidos..." Y es precisamente esa la causa de que nuestro continente no pueda seguir avanzando, que se vea sumergido en una gran pobreza, pese a que al descubrimiento del territorio por Españoles y Portugueses, era un territorio y lo sigue siendo, rico en materias primas, y también en mano de obra. Pues el imperialismo, llevado a cabo en primer lugar por España y Portugal y sus respectivas colonias que explotaron esta mano de obra y estas materias primas, y posteriormente Europa y Estados Unidos que siguieron explotando nuestras materias primas, se han apoderado de las grandes riquezas de nuestro continente obteniendo así grandes frutos para sí mismo. ¿Qué queda a cambio para nosotros? Pobreza, escasos recursos debido a una pésima repartición de estos, donde los dueños del capital, de las industrias, de las empresas, de las manufactureras que usurpan de nuestros recursos, se quedan con todo para sí. Acumulación. Capitalismo.
¿Y nosotros donde quedamos? ¿Qué hacen con nosotros? Pues Galeano sostiene lo siguiente, cito: "El sistema no ha previsto esta pequeña molestia (pobreza, escasos recursos en el continente)*: lo que sobra es la gente. Y la gente se reproduce. Se hace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda más gente a la vera del camino, si trabajo en el campo, donde el latifundio reina con sus gigantescos eriales, y sin trabajo en la ciudad, donde reinan las máquinas: el sistema vomita hombres. Las misiones norteamericanas esterilizan masivamente mujeres y siembran píldoras, diafragmas, espirales, preservativos y almanaques marcados, pero cosechan niños; porfiadamente, los niños latinoamericanos continúan naciendo, reivindicando su derecho natural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espléndidas que podrían brindar a todos lo que a casi todos niegan." Esa es la excusa entonces, somos muchos en Latinoamérica, por lo tanto muchas bocas que alimentar, poco queda para desarrollar? eso es lo que nos proponen?
Pero como sostiene Galeano "Son secretas las matanzas de la miseria en América Latina; cada año estallan, silenciosamente, sin estrépito alguno, tres bombas de Hiroshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con los dientes apretados." y como en un muro de La Paz se lee "Combata la pobreza, ¡Mate a un mendigo!"
Sin embargo, ante este gran engaño en el que hemos sido sometidos por los dominantes, Europa y por sobre todo Estados Unidos, sabemos que lo que se esconde en verdad no es que existan muchos habitantes, es más, en el mundo existen los suficientes recursos para que todos y cada uno de los que aquí habitan pueden satisfacer sus necesidades básicas sin sufrir las consecuencias de la miseria y la pobreza. ¿Qué es lo que ocurre entonces? Una pésima distribución de esos recursos y la impotencia e incapacidad de nuestros pueblos de poder ponernos al frente y exigir lo que por derecho nos corresponde, que nos correspondía cuando éramos sólo un continente perdido, cuando sólo éramos pueblos comenzando a renacer y a descubrir lo que prometía ser un gran mundo.
Esto que eh leído y que he reflexionado de Galeano, no es una gran sorpresa para mi, al contrario, sólo confirma lo que he ido aprendiendo en el camino de mi vida personal y también profesional e intelectual, pero esa soy yo. Hay muchos más, hermanos, primos, ciudadanos latinoamericanos que no conocen esta historia. Para todos ellos va dedicada esta pequeña: reseña/crítica/comentario o como se le quiera llamar.
La conclusión entonces es: a afirmarse, a ponernos los pantalones y luchar por lo que merecemos, por lo que es nuestro y nos han quitado,ya que "hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez...". Y creo que para hablar, por sobre todas las cosas hay que partir por informarnos.
Recomendación: partir por leer a Galeano entre otros ;)
Adiós.
*Nota propia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario